Día del Maestro “una maestra debe tener paciencia y vocación”
En esta fecha tan cara al sentimiento de todo ser humano, dialogamos con Pichina Banchero de Sosa, docente de reconocida trayectoria sostenida en sus 96 años de edad.

Hilda Sosa WWW.ENTRERIOSNOTICIAS.AR
Un 11 de septiembre del año 1888, el vecino país de Paraguay era el escenario que el alma de Don Domingo Faustino Sarmiento eligiera para partir, figura nacional de estirpe que hace espejo en la imperiosa necesidad de la educación, como emblema y pilar de toda nación.
Fue a partir de aquel día, que en nuestro país se conmemora el Día del Maestro, uno de roles de mayor importancia en el crecimiento de todas las personas, ya que es la educación no sólo uno de los pilares que sostiene y estructura un país, sino que es la base firme e inclaudicable de un futuro promisorio.
Desde ENTRERIOSNOTICIAS.AR dialogamos con la ex docente de grado, Doña Hilda Leonor Banchero de Sosa (Pichina), quien con sus 96 años a cuestas y un camino desandado áulicamente en zona rural y urbana, expuso en estas líneas su camino transitado entre tizas y pizarrones.
Pichina, así conocida y tratada por sus familiares, allegados, colegas y amistades; contrajo enlace en la década del sesenta con el ex piloto de avión Don Hugo Juvenal Sosa (fallecido), quien supo portar el título de primer piloto de avión nativo de Las Siete Colinas, recibido en el Aero Club Victoria con quien fueron padres de Silvia, Virginia, Hilda y Alicia. Pichina, abuela de Camila, Florencia, Fabián, Belén y Francisco y bisabuela de Theo.
Sus primeros pasos en escuelas de campo
«Me recibí en 1948 de maestra, primero tuve alumnos particulares, luego trabajé años en zona rural, en Don Cristóbal departamento Nogoyá y también en Pajonal» iniciando así su relato y trayendo a su memoria aquellos días en los que tuvo que andar y desandar caminos en mal estado, pero dicha adversidad era nímia, al lado de las ansias que albergaban a ese entonces jóven e inquieto corazón con vocación docente.
“Los caminos eran malos había que andar mucho, recuerdo los chicos que venían en sulky o a caballo, eran todos muy buenos chicos, entusiastas, deseaban aprender” recordó, agregando a su relato que en esa época de docencia rural que la atravesó, solían ir con otras docentes con cierta asiduidad a comprar miel y otros menesteres a la Abadía del Niño Dios, para llevar al campo.
De su paso desde la zona rural del departamento Nogoyá hacia Cerro Pajonal, ya en departamento Victoria, expuso que mas allá que fue sumando experiencia a su camino áulico, esa etapa laboral fue de clara siembra y cosecha, ya que le regaló una gran amistad con otra maestra victoriense que con el tiempo se mudó a Rosario, Titina Camoirano.
Vocación y paciencia
En los albores de la década del sesenta, ingresó a la Escuela N° 17 Bernardino Rivadavia, hoy N° 47, en el cuarto cuartel de nuestra ciudad, lugar que supo cobijarla hasta su jubilación, “allí di primer grado de repitentes, si bien los chicos eran buenos y trabajadores, había que insistir; tengo muy buenos recuerdos de muchos y les guardo un gran cariño”.
Al igual que su paso por las escuelas del campo, que le dejaron grandes amistades, lo mismo sucedió en esta última, ya que recordó con beneplácito y aprecio las idas diarias a la escuela en auto, junto a Minina Haieck de Espona y Tota Román de García; amén de su gran compañero Lunga López de Di Orio.
-Pichina ¿qué debe tener una maestra?
-Una maestra debe estar arraigada y sostenida en su vocación y gozar de gran paciencia.
Al finalizar, dijo que más allá de darle la docencia la posibilidad de vivir e independizarse económicamente, le brindó no sólo valiosas amistades, algunas de las cuales ya no están en este plano, pero que guarda férreamente en sus recuerdos; sino ese intransferible vínculo con las muchas generaciones de alumnos, hoy hombres y mujeres adultos, a quienes cobija amorosamente en su corazón.
Día del Maestro…sobre Domingo Faustino Sarmiento
Domingo Faustino Sarmiento (San Juan, 1811 – Asunción, 1888) fue un educador, escritor, periodista, militar y político argentino, reconocido principalmente por su rol clave en la organización del Estado nacional y el impulso masivo de la educación pública.
Primeros años y juventud (1811-1840)
Nació en un hogar humilde de la provincia de San Juan. Autodidacta por excelencia, aprendió a leer a muy temprana edad. Durante las guerras civiles argentinas militó en el bando unitario, lo que lo llevó a exiliarse en Chile por primera vez en 1831, donde ejerció como maestro, minero y periodista.
Exilio en Chile y obra literaria (1840-1852)
Tras retornar brevemente a San Juan, un nuevo enfrentamiento político lo obligó a regresar a Chile. Allí fundó periódicos y publicó en 1845 su obra cumbre, Facundo o civilización y barbarie, un ensayo político y social fundamental para la literatura hispanoamericana. Viajó por Europa y Estados Unidos para estudiar sistemas educativos modernos, modelo que más tarde implementaría en Argentina.
Hitos de su presidencia (1868-1874)
- Educación masiva: Triplicó la población escolar, trajo maestras norteamericanas para capacitar docentes y fundó cientos de escuelas públicas y bibliotecas.
- Modernización: Trajo el ferrocarril, expandió el telégrafo, realizó el primer Censo Nacional (1869) y promovió la investigación científica con la creación del Observatorio Astronómico de Córdoba.
- Fuerzas Armadas: Fundó el Colegio Militar de la Nación y la Escuela Naval Militar.
Últimos años
Continuó en la función pública como senador y Superintendente General de Escuelas. Pasó sus últimos meses en Paraguay buscando un clima favorable para sus problemas de salud, donde falleció el 11 de septiembre de 1888 (fecha por la cual se conmemora el Día del Maestro en Argentina).




