“El carnaval es mi batería de vida”
Dialogamos con Santiago Arredondo, indiscutible referente del carnaval victoriense. El pasado sábado durante la primera noche de carnaval recibió un reconocimiento por su participación ininterrumpida durante los últimos 50 años de nuestra fiesta máxima.

Hilda Sosa WWW.ENTRERIOSNOTICIAS.AR
Escuchar a Santiago Arredondo integrante de la comparsa O´Brigado Batería y portador de un reconocimiento por su participación en las últimas cinco décadas contínuas del carnaval victoriense, es como hacer un viaje por las venas mismas de Momo.
Es un ejemplo viviente de lo que significa la pasión, sin importar si vivía a más de mil kilómetros en el sur o si la salud le jugaba una mala pasada, ya que el espíritu carnestolendo siempre lo trajo de vuelta a la pista.
Curiosamente nacido en un invierno que lo cobijó, encontró la esencia de su vida en los veranos victorienses atravesados por su fiesta mayor, siendo la década del setenta la punta de lanza de un recorrido ininterrumpido que lleva 50 años.
50 años ininterrumpidos entre estandartes y espaldares
“Participé en carrozas, varios años y luego en comparsas donde comencé como bailarín y portaestandarte, también bailé en pareja” indicó, paseando su talento por todas las categorías, bailarín, portabandera, pareja de baile, traje fantasía, espaldar mayor; de hecho comentó que la mayor cantidad de premios que obtuvo, son de la útltima mencionada.
Claramente, en el devenir de su vida, nada pudo acallar ese espíritu carnestolendo que le definía, incluso cuando una importante etapa de su vida se radicó en el sur argentino, “viví ocho años en Trelew, pero venía todos los años a los corsos, incluso en uno de estos viajes que venía de Chubut, me dieron un premio de reconocimiento y de trayectoria” recordó, agregando que era la época en que salían con el recordado Ricardo Brambilla.
Párrafo aparte, expuso que con el tiempo fue mejorando su técnica de baile, “al principio debo confesar que salía bailando como me salía, pero después con los años me fui preparando y hasta el día de hoy sigo tomando clases, para ser cada año mejor que el anterior”.
“Lo que he cosechado en el carnaval es impresionante la cantidad de gente que conozco y con la que seguimos hablando y todo eso.
“¿Qué significa para mí el carnaval?, es mi batería de vida que cargo cada carnaval y me ayuda a seguir todo el año” enfatizó, manifestando que incluso toda esa energía le ha ayudado en problemas de salud que viene teniendo, “me llena de vitalidad”.
Expuso además que al día de hoy cada vez que está por ingresar al circuito le atraviesa un estado de nervios y ansiedad, que merma cuando comienza a bailar, “al entrar todo se transforma en magia y alegría, en querer estar ahí y dar lo mejor que uno pueda dar y es una sensación muy linda”.
Victoria en el tiempo
Si bien reconoce que todo lo que define al carnaval victoriense tiene una impronta personal y propia de localía que ha ido creciendo y superándose estética y artísticamente a lo largo del tiempo, ya que se ha perfeccionado vastamente, reflejándose en la pista; consideró que hay que considerarlos un poco más “para adentro, dedicarle mas tiempo”.
Asimismo, visibilizó en palabras la retroalimentación del público victoriense para con los participantes.
“Nuestro público es difícil, a veces le falta un aplauso, una sonrisa; pero claramente la gente está, es más hay gente que yo conozco de hace muchísimos años que sigue estando ahí al lado, te espera, saluda y te carga de energía”.
Santiago dejó en claro que, “mientras el cuerpo aguante, habrá Santiago en la pista. Y si no es bailando, será armando desde afuera, pero siempre con el corazón en el carnaval”.
Sobre Santiago Arredondo
- Sus inicios: Comenzó como portasandarte y bailarín. Con el tiempo, se especializó en categorías de mayor complejidad visual.
- Categorías recorridas: Bailarín, portabandera, pareja de baile, traje de fantasía y su gran fuerte: Espaldar Mayor (donde ha cosechado la mayor cantidad de premios).
- Su formación: A pesar de su experiencia, Santiago mantiene una humildad admirable; sigue tomando clases de baile hoy en día porque siempre quiere ser «un poquito mejor que el año anterior».
Las Comparsas y Grupos
Su nombre está ligado a la historia de las instituciones más emblemáticas de la región:
- O Capitalísima (Club Sportivo) – Su primera casa.
- Guanabara y Macumba.
- Resto del Mundo y Ofaidú.
- Nacido para el Carnaval (con Moreira, donde también trabajó en carrozas).
- Amores (de Ricardo Garambilla) y Fasenova.
- Masemba (Club 25) y Caizandé Zamba.
- El Batuque
- Obrigado Batería: Su actual agrupación, donde continúa ganando premios como pareja de baile y traje de fantasía.
Reconocimientos Nacionales
Santiago no solo es un profeta en su tierra, sino que ha llevado el nombre de Victoria a otros grandes escenarios:
- Gualeguaychú y Gualeguay: 3er puesto como pasista masculino en ambos carnavales.
- San José de Rincón: Premiado como pasista masculino.
- Córdoba: Recibió un reconocimiento especial por su trayectoria.
El Carnaval como «Batería de Vida»
Lo más conmovedor de la entrevista es la conexión emocional de Santiago con la fiesta:
«Es una batería que se carga en carnaval y es la que me ayuda a girar todo el año».
- Salud y Resiliencia: A pesar de haber pasado recientemente por una cirugía cardíaca y tener problemas de salud, asegura que el carnaval lo llena de vitalidad. Los organizadores, por precaución, le avisaron del premio 24 horas antes para evitarle una emoción fuerte repentina.
- Los nervios del debut: Increíblemente, después de 50 años, sigue sintiendo «nervios terribles» antes de cruzar la línea blanca. Para él, una vez adentro, todo se transforma en magia.
- La gran familia: Destaca que lo más valioso que le deja esta trayectoria no son los trofeos, sino los amigos que conserva desde la época de Capitalísima.
Su mirada sobre el Carnaval de Victoria
Santiago es una voz autorizada para analizar la evolución de la fiesta. Considera que:
- El carnaval de Victoria es único y diferente a los «titanes» como Gualeguaychú, por cómo lo vive el público.
- Ha crecido en profesionalismo: hoy las comparsas exigen preparación, coreografía y un trabajo de todo el año.
- Su crítica constructiva: Siente que a veces el vitoriense es un público «difícil» y que los locales deberían valorar y apostar un poco más por su propia fiesta.







