Estatización de YPF: la jueza Loretta Preska cerró la causa y anuló el fallido reclamo de US$ 16.000 millones contra la Argentina
La magistrada de primera instancia acató la resolución del tribunal de alzada que dejó al descubierto fallos de interpretación de la ley argentina. El litigio impulsado por fondos buitre ahora pende de una difícil apelación ante la Corte Suprema de EE. UU.

En una resolución formal que marca un hito trascendental para las finanzas públicas argentinas, la jueza federal del Segundo Distrito Sur de Nueva York, Loretta Preska, dejó oficialmente sin efecto la sentencia que condenaba al Estado argentino por la expropiación de YPF llevada a cabo en 2012. Con esta medida, la magistrada dio por concluida su intervención procesal en una de las batallas judiciales más prolongadas de los tribunales neoyorquinos.
La decisión de Preska acata de forma directa el pronunciamiento dictado en marzo por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito. En aquel fallo, los jueces Denny Chin y Beth Robinson revocaron en segunda instancia la millonaria condena de 16.100 millones de dólares (monto que, sumado a los intereses, superaba los 18.000 millones) y levantaron toda amenaza de embargo sobre las acciones de la petrolera de bandera u otros activos del país.
Un revés técnico a la tesis de los litigantes
El tribunal de alzada basó la anulación en un punto central: la mala interpretación de la legislación argentina en el fallo de primera instancia. Según resolvieron los magistrados de apelación:
- Protección legal de la expropiación: La Ley de Expropiación argentina impide de forma taxativa cualquier acción de terceros que interfiera con el proceso expropiatorio estatal.
- Estatuto societario: El estatuto interno de YPF no constituye un contrato bilateral de cumplimiento obligatorio entre accionistas que habilite reclamos por daños de este tenor contra el Estado sovereign.
Con la ratificación del tribunal en pleno en el mes de junio, la vía ordinaria de apelación dentro de la justicia de los Estados Unidos quedó totalmente exhausta.
Los pasos a seguir: La Corte Suprema y el CIADI
A pesar de que el proceso en el tribunal de Nueva York ha llegado a su fin, los fondos demandantes encabezados por Burford Capital —financista del reclamo iniciado originalmente por las sociedades Petersen y Eton Park— no han agotado sus intentos.
A comienzos de octubre, Burford solicitó un recurso de certiorari ante la Corte Suprema de los Estados Unidos en un intento por forzar la revisión del caso. Sin embargo, los expertos legales remarcan que las probabilidades jugarán en contra del fondo litigante
De las más de 7.000 a 8.000 peticiones anuales que recibe el máximo tribunal norteamericano, la Corte otorga la revisión a no más de 80 expedientes. De rechazar el pedido de Burford, el fallo a favor de la Argentina quedará definitivamente firme.
En paralelo a la vía judicial en EE. UU., Burford abrió un frente de arbitraje internacional ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), dependiente del Banco Mundial. No obstante, el cierre formal del expediente en Manhattan libra al país de una espada de Damocles financiera que amenazaba sus reservas.
(Con información de Apfdigital)



