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Bullyng: una herida que tarda en cicatrizar

El Bullying o Acoso Escolar, es un flagelo que atraviesa a la humanidad contemporánea. Un testimonio en primera persona, expone esa adversa acción, que la sociedad desde distintas áreas, lucha por erradicar.

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Eran las 04:00 AM de una otoñal madrugada de abril de este año, cuando Florencia, con algo más de treinta años y un reciente título terciario, obtenido después de largas madrugadas de lectura y escritura, decidió exponer, pluma virtual mediante, en la mirada de los demás, esa etapa de su vida, donde un “otro y otros”, calaron hondo en la construcción de su ser.

La ahora mujer, escribiente y desvelada, otrora era esa adolescente que luchaba, por sentirse parte de una sociedad de la que era y es parte, pero que la interpelaba desde su ser mujer, donde lidiaba con cánones impuestos que no lastimaban a ella; sino el modo en que esa alteridad que la rodeaba; se la exponía sin piedad.

Así trajo y expuso en palabras, aquel pasado, que al día de hoy la habita en su memoria.

El posteo

«Saben que comparto mucho en redes, no se si todo pero mucho. Ciertas noches como las de anoche, en las que me cuesta conciliar el sueño, pienso y pienso mucho, recuerdo, proyecto, me planteo si lo pasado lejano y cercano nos afecta al punto de interferir en nuestra personalidad.

04hs am recordando mi recorrido por la secundaria, lo que hoy es tan famoso como Bulling lo vivimos miles de personas y hoy les quiero hablar a aquellos a los que lo hicieron conmigo.

A vos, que me dejabas tarjetitas con frases despectivas en mi carpeta y te reías cuando volvía del recreo y la leía, hasta el día de hoy tengo esa risa burlista y aquellos que acompañaban tu “chiste”, hoy sos padre, te deseo de corazón que tu hij@ no padezca un compañero como vos, que le haga agachar la cabeza de vergüenza.

A ustedes también que se burlaron desde la tribuna cuando entré a un partido de torneo intercolegial con la remera que apenas tenía marcado el Nro 10, sin saber que tal vez no podía comprar la camiseta. Era buena en ese deporte pero preferían burlarse. Posta les deseo que sus hijos tengan compañeros que los alienten desde la tribuna, les deseo que no tengan espectadores como ustedes, que no les hagan sentir ganas de llorar en todo el partido…

…todas estas cosas lastiman, hoy tengo 34 años y todavía trabajo mi aceptación y autoestima…sean aquello que les desean a quienes aman….”. (sic)

Las voces indicadas…

Florencia, el bullyng en primera persona

Después de aquel posteo, la repercusión inundó la ciudad de Las Siete Colinas (Victoria, al sur de Entre Ríos), ciudad donde habita; ameritando así, escuchar a quien era la protagonista, de tamaña declamación.

De hecho, el diálogo, por pedido de ella misma, se realizó en Plaza San Martín, paso obligado y diario de entonces, por ella.

“Puntualmente, fue esa madrugada, en la que no podía dormir y me puse a pensar en los trastornos que uno padece ahora de grande, indagar de donde vienen, por ejemplo pánico, ansiedad y otros y me puse a repensar y me di cuenta que fue el acoso escolar y bullying que sufrí”, indicó, para luego recordar las notas despectivas, que otrora sabía recibir de sus entonces compañeros, en su carpeta, cuando llegaba del recreo.

“Soy y era buena en los deportes, pero en los campeonatos intercolegiales se prefería la burla, por aspecto físico o lo que sea, antes que alentar”, recordó Florencia, para luego ser implacable en su mirada hacia la actitud que debe imperar en los docentes.

“Hoy soy docente y cuando comencé a trabajar en las aulas, me sentí identificada con algunos casos. Quiero recalcar la importancia de los equipos interdisciplinarios de hoy en día en las escuelas, ahora que todo ésto está a flor de piel”…”un llamado de atención a los docentes, debemos ser responsables, estar atentos a las emociones, no sólo de palabras, sino de rostros y gestos, podemos salvar hasta incluso muchas vidas porque los adolescentes piden ayuda”.

“Por entonces, sin entrar en lo que es religión, en el grupo de jóvenes de Basílica me sentí aceptada tal cual era y me aferré a eso, uno cuando es adolescente necesita sentirse aceptado por alguien”.

“Hasta el dia de hoy me cuesta, lleva terapia, es una lucha diaria, te baja la autoestima, te cuesta aceptarte, porque necesitas la mirada del otro que te acepte. Hoy veo a las personas que se burlaban y cuando los veo les deseo de corazón,que sus hijos no padezcan lo que ellos fueron conmigo, que tengan niños libres y felices, que vayan a una cancha y los puedan alentar”.
(audio Florencia)

“El poder expresar es el comienzo de la sanación” Psicologa María Fernanda Azcoitía

Si de palabras calificadas hablamos para tratar tal flagelo, la de la licenciada en Psicología María Fernanda Azcoitía, es la correcta; ya que dicha, profesional es en la actualidad presidenta del CAS, Centro de Atención al Suicida e integrante de la Comisión Directiva de ASULAC, Asociación de Suicidología de Latinoamérica y el Caribe; además de su especialización en Bullyng, temática que aborda en sus disertaciones a lo largo y ancho del país.

“El bullyng técnicamente es la burla repetitiva en público, situaciones de burla o de acoso repetitivo, donde tal vez hay uno que tiene la idea, pero luego hay todo un grupo que se burla y rie en público” enfatizó la profesional.

Haciendo hincapié, en que de algún modo, en tales situaciones, hay uno que genera algo, pero es asistido por la anuencia de otros; lo cual, genera inmenso dolor, sobre todo en lo que se conoce como acoso escolar, en plena adolescencia, etapa ésta, latente de cambios emocionales, corporales.

“Hoy en día, encontramos muchos jóvenes y adultos que recuerdan situaciones de su niñéz y adolescencia, que los han marcado mucho, hay que tomar conciencia del daño que se produce; el bullyng marca en términos de inseguridad, atutoestima y poca valia personal”, indicó.

Recalcando en su alocución, no sólo la importancia del rol docente y donde la sociedad adulta en general es responsable, ya que es imperiosos visibilizar este flagelo; sino además la importancia de los factores protectores, como son la pertenencia y la aceptación “del otro”, para aceptarnos nosotros.

“Para aceptarnos a nosotros mismos, nos tienen que aceptar los demás, es un proceso, en el crecimiento nos reconocemos en la mirada que nos devuelven”; finalizando su mensaje con la invitación a poder escuchar y ser escuchados, cuando tal adversidad nos interpela.
(audio Psicóloga María Fernanda Azcoitía)

Respeto, responsabiliad, empatía y otras palabras, que hacen espejo en la mirada del otro, nos interpelan como seres humanos, luego de escuchar un testimonio claro y fiel; donde TODOS formamos parte, del camino de vida de TODOS.

Universidad Nacional de Rosario
Postítulo en Periodismo
Cátedra: Seminario de Investigación Periodística
Docente: Licenciado Nicolás Lovaisa
Alumna: Hilda Sosa

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