INFORME & ACTUALIDAD: 8 de cada 10 jóvenes nunca fueron al psicólogo y la economía es la principal causa de estrés
Un informe del Instituto Periferias revela que el 48,1% de las juventudes sufre de agotamiento frecuente y el 45,5% de estrés. La falta de cobertura médica y de políticas públicas agrava la situación en los sectores vulnerables.

La salud mental dejó de ser una cuestión puramente individual para consolidarse como un reflejo directo de las condiciones socioeconómicas. Así lo demuestra el más reciente estudio cuantitativo del Instituto Periferias, realizado en barrios populares sobre una muestra de 1.746 adolescentes y jóvenes de entre 16 y 25 años residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y ocho provincias del país (Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Santa Fe y Santiago del Estero).
Los resultados exponen un panorama de alto malestar emocional atravesado por la falta de oportunidades materiales: el 48,1% de los encuestados manifestó sentir agotamiento frecuente, mientras que el 45,5% reportó estrés y el 41,3% incertidumbre. Asimismo, la ansiedad (38%), la angustia (30,3%) y la tristeza (25,4%) aparecen de forma recurrente en la cotidianeidad de las juventudes.
La economía como detonante del malestar
Al indagar sobre las razones que generan estas emociones, el aspecto económico se posiciona como el factor determinante:
- Situación económica: 64% de menciones (principal preocupación).
- Trabajo y desempleo: 38,5% (con inserción laboral que suele iniciarse a edades muy tempranas).
- Estudios: 33,4%.
- Incertidumbre sobre el futuro: 32,6%.
- Problemas familiares: 32,5%.
Barreras de acceso y desatención pública
A pesar de los elevados niveles de sufrimiento emocional, la respuesta del sistema de salud resulta marcadamente deficiente. El 78% de los jóvenes encuestados no realizó ninguna consulta de salud mental en los últimos meses y ocho de cada diez nunca se atendieron con profesionales de la psicología.
Además, el 45,4% carece de cualquier tipo de cobertura médica, dependiendo exclusivamente del sistema público, el cual enfrenta trabas burocráticas y falta de turnos. Esta realidad lleva a que el 53,7% no busque ayuda ante situaciones de malestar.
“Los niveles de malestar emocional que expresa la encuesta son preocupantes, y es muy alta la cantidad de jóvenes que no tienen adónde acudir. Las dificultades para conseguir turnos y acceder a profesionales profundizan la brecha entre las necesidades de las juventudes y las respuestas disponibles”, advirtió Daniel Menéndez, director del Instituto Periferias y referente social.
El valor de la red comunitaria
Frente a la desatención estatal y las barreras económicas para costear tratamientos privados, los jóvenes terminan recurriendo a su entorno más cercano.
“En los barrios populares, los jóvenes que buscan apoyos recurren mayoritariamente a la red comunitaria: familia, amigos, clubes, escuelas o espacios de acompañamiento. Son lugares donde no tienen que pagar, actuando como la puerta de entrada a la salud en general”, explicó Noelia Cárdenas, coordinadora del grupo de trabajo sobre salud mental del Instituto.
Cárdenas enfatizó que la salud mental juvenil no puede abordarse desvinculada de las condiciones de vida. En este marco, remarcó la urgencia de fortalecer los centros de salud públicos y poner en valor la salud mental comunitaria mediante espacios inclusivos y transversales en el territorio.
Garantizar el derecho a la salud mental en los sectores populares exige abandonar la mirada individual y construir políticas públicas que reconozcan las redes comunitarias existentes e impulsen oportunidades reales para el futuro de las juventudes.
(Fuente Instituto Periferia)



