La comunidad abacial celebró el Día de San Benito
La Abadía del Niño Dios recibió a numerosa feligresía este viernes 11 de julio, día de su patrono San Benito. La presencia del obispo diocesano Monseñor Héctor Luis Zordán.

Hilda Sosa WWW.ENTRERIOSNOTICIAS.AR
Con la presencia del obispo diocesano Monseñor Héctor Luis Zordán, la comunidad abacial encabezada por el Padre Carlos Daniel Ambort, Prior Administrador de la Abadía del Niño Dios y el Abad Emérito Padre Carli Oberti, celebró Santa Misa mediante, el día de San Benito, patrono y protector de este icónico lugar de las Siete Colinas. Acompañados además por el clero victoriense, Padre Marcelo Carraza, Padre Milton Senestrari, Padre Elías Muse y el Diácono Permanente Carlos Paniagua.
Una abadía completa de bote a bote para vivenciar la fe hacia San Benito de Nursia, monje italiano considerado el padre del monacato occidental y fundador de la Orden Benedictina, también conocido como San Benito Abad y de gran llegada popular al común denominador de las personas.
Una celebración atravesad de sentidos momentos, donde la entonación del Himno a San Benito como cierre de la misa, definió y selló la impronta benedictina. (VIDEO)
Las tres pistas de San Pablo…
“Se decía que la palabra de Dios produjo abundante fruto en la vida de San Benito, asi también la palabra de Dios está llamada a producir abundante fruto en nuestra vida, en cada corazón” comenzó el obispo Monseñor Héctor Luis Zordán su homilía.
Luego invitó a centrar la atención en la segunda lectura del día, la carta que San Pablo le escribe a los colosenses, a los cristianos de aquella comunidad de colosos y los llama elegidos, santos y amados, “haciendo referencia a lo que ellos y nosotros somos desde el bautismo…es que San Pablo venía hablando a los colosenses del bautismo, que realiza esa transformación pascual en nuestra vida, porque el bautismo también para nosotros es muerte y resurrección”.
Párrafo aparte, expuso luego en su alocución las tres pistas que el santo Pablo les da a los colosenses “y a todos nosotros”:
1-Tener sentimientos de profunda compasión
2-Que la palabra de Dios encuentre lugar en nuestros corazones
3-Hacer todo en nombre de Jesús (VIDEO)
Algo sobre San Benito
Benito de Nursia, conocido como San Benito, nació en (Nursia, cerca de la ciudad italiana de Spoleto, 480 – Montecasino, 547), fundó la orden de los benedictinos y es considerado patrón de Europa y patriarca del monaquismo occidental. Benito escribió una Regla para sus monjes que fue llamada «La Santa Regla» y que ha sido inspiración para los reglamentos de muchas otras comunidades religiosas.
Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.
Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.
San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo del 547, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.
La medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder de exorcismo. Como todo sacramental, su poder está no en si misma sino en Cristo quien lo otorga a la Iglesia y por la fervorosa disposición de quién usa la medalla.
Fotogalería





















