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TOKYO ¿cómo llegaron los deportistas argentinos?

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Tokio 2020: cómo se preparó la delegación argentina en este año ‘extra’ de cara a los Juegos Olímpicos
En un ciclo olímpico totalmente atípico, los deportes tuvieron que readaptarse a un contexto diferente; algunas disciplinas estuvieron especialmente castigados ante la falta de competencia.


Fue una preparación atípica, distinta, fuera de contexto. El escenario que nadie hubiese deseado, pero sucedió. La pandemia por el Covid-19 sacudió al planeta y a los deportistas argentinos aspirantes a los Juegos Olímpicos de Tokio se les cambiaron los planes. Debieron readaptar sus calendarios, variar sus entrenamientos y pasar a entrenarse en sus casas, solos y enfocados en un imprevisto ámbito doméstico. Fueron meses en donde la clave fue mantenerse positivos y a la espera de una resolución favorable de las autoridades nacionales. Finalmente llegó, y a mediados de junio 2020 los clasificados olímpicos pudieron retomar sus entrenamientos grupales y presenciales. Ahora, Tokio 2020 los espera y serán ellos los encargados de sobreponerse a los contextos y entregar su máximo por el equipo nacional.

Si bien, los entrenamientos terminaron cobrando movimiento y la intensidad creció al compás de las reaperturas, la incertidumbre por los Juegos Olímpicos y las competencias previas inquietaba a las delegaciones. Si su año calendario de preparación tenía marcadas diez citas internacionales, ninguna permanecía vigente. Torneos, partidos amistosos y giras fueron suspendidas y los argentinos fueron quedando de a poco al margen del mundo competitivo. Aunque siempre enfocados en sus objetivos y utilizando todos sus recursos para una preparación a la altura.

Hubo deportes en los que la escasez de competencia fue evidente. En la natación apenas se pudieron medir con el selectivo nacional disputado en mayo, mientras que a nivel sudamericano con el Campeonato Sudamericano de Deportes Acuáticos, disputado en marzo. Solo Julia Sebastián (en Brasil) y Santiago Grassi (en Estados Unidos) siguieron en competencia y participaron de la segunda edición de la Liga Internacional de Natación en Budapest, representando a Los Ángeles Currents, y se mantuvieron activos con la competencia local de los países donde residen.

El caso más reciente fue el del atletismo, con su participación sudamericana. En febrero de 2020 se había realizado su última competencia, el Sudamericano Indoor de Cochabamba, pero luego quedaron a la espera de nuevas confirmaciones. No fue hasta noviembre que volvieron a la competencia muchos de los atletas (Germán Chiaraviglio, Belén Casetta, Mariana y Florencia Borelli, Marcela Gómez, Carlos Layoy y Guillermo Ruggeri entre otros) en el GP de San Pablo y el de Montevideo. En diciembre se realizó el Campeonato Argentino en Rosario y el reciente Sudamericano de Quito, polémica incluida por el aporte económico del youtuber Santiago Maratea. La etapa final previa a Tokio, mostró a varios de los argentinos con la exigencia de sumar puntos para el ranking, y así fue como Chiaraviglio y Casetta consiguieron el pasaje a principios de julio.

Por el lado del hockey, ambos seleccionados tuvieron una aislada participación en la Pro-League. Las Leonas se midieron a doble partido con las alemanas, mientras que los Leones se enfrentaron en una doble fecha con Alemania y la India; esos fueron sus únicos contactos con la competencia internacional, dado que luego la gira para competir en Europa fue cancelada. El frustrante cartel de “partido cancelado” domina mayormente el calendario de la Pro League para la mayoría de los seleccionados. Así, la preparación de las Leonas y Leones fue interna, con varias concentraciones en Mar del Plata, Cariló, Pinamar, Córdoba e incluso, un viaje al Centro de Alto Rendimiento de Chula Vista, en San Diego.

Ambos seleccionados de handball también estuvieron entrenándose en las instalaciones del Cenard. Si bien, muchos de sus jugadores actúan en las ligas europeas y pudieron seguir con la actividad. Sin roce internacional a nivel selección, el combinado femenino viajó a España en busca de su pasaje olímpico, que no pudieron conseguir. En tanto, los Gladiadores (clasificados en Lima 2019), disputaron el Mundial de Egipto en enero donde alcanzaron el puesto 11º, y quedaron a un paso de clasificarse por primera vez a los octavos de final. En la previa, disputó un torneo preparatorio en Qatar. En marzo, tuvo la posibilidad de jugar una serie de partidos amistosos con España.

En tanto, la selección de básquet vivió una realidad diferente. A nivel local, se llevó a cabo la Liga Nacional, mientras que la selección disputó la ventana FIBA de encuentros clasificatorios a la Americup 2022. Además hubo concentraciones nacionales, una gira y un alto porcentaje de jugadores moviéndose en las ligas en el exterior, por lo que su ritmo de competencia no se perdió. Además, entre el 10 y 13 de julio disputarán un cuadrangular preparatorio para Tokio con Estados Unidos, Nigeria y Australia.

Luego hubo casos con deportes individuales como esgrima, tiro, surf, tenis de mesa o gimnasia (artística, rítmica y de trampolín), que apenas sus competencias se orientaron a los torneos Preolímpicos (con previos cambios de fecha y sedes). Su única posibilidad de sacar su boleto a Tokio 2020 y de medirse a nivel internacional se centró en esos campeonatos. En el caso de judo, Paula Pareto fue sumando actividad. Ella y parte de la selección argentina retornaron a las competencias en octubre con el Grand Slam de Budapest (medalla de plata), en noviembre fue campeona panamericana, en enero fue el Masters de Doha y en junio el Mundial de Budapest.

Por el lado de los deportes de agua, como el remo, el canotaje y la vela fue diferente. Muchos de los competidores en vela debieron viajar a Europa para continuar con su preparación. Allí tuvieron sesiones de entrenamientos, torneos y puesta a punto en un clima más competitivo. Sin embargo, ninguno de los participantes en Tokio podrá viajar antes al país y todas las delegaciones llegarán el mismo día.

El caso de los remeros y canotaje, realizaron concentraciones nacionales por el país, afinaron su preparación y tras la cancelación de su Preolímpico en Brasil, debieron apuntar todo a la Copa del Mundo en Szeged en mayo 2021, donde dirimieron sus plazas olímpicas y su su primer contacto con la competencia internacional.

¿Habrá sido la mejor preparación de cara a unos Juegos Olímpicos? Sin dudas que no: al menos no fue la planeada por las diferentes selecciones. ¿Cuánta competencia internacional se perdió por causa de la pandemia por el Covid-19? ¿Cuánto afectará la falta de roce internacional a la performance argentina? Preguntas que tendrán respuesta con el rendimiento y los resultados en Tokio 2020.

Los deportistas argentinos, como muchos otros países, se fueron quedando al margen de la competencia preparatoria. Además, de las bajas de torneos generales, no fue el año deseado con el objetivo olímpico. Pero ante la falta de alternativas, los equipos argentinos se adaptaron y ajustaron su preparación con los recursos disponibles y mantuvieron su foco rumbo a Tokio. La problemática de siempre fueron las limitaciones económicas. En este caso, una pandemia que al día de hoy sigue azotando a buena parte del planeta.

Fuente La Nación Deportes

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